miércoles, 2 de octubre de 2013

Tengo 50 años y siempre he mirado el trasero de las mujeres. Aunque no tengo fantasías haciéndolo, no puedo evitarlo. Mi mujer se ha percatado y dice que soy un enfermo. ¿Necesitaré ayuda psicológica?




Para muchos caballeros es casi un acto reflejo voltear a mirar el trasero de la dama que pasa a su lado, acción que puede desagradar a sus parejas.  No dudaremos de que su mirada, exenta de toda fantasía, revista la cualidad de la pureza; si lo hace su mujer.  Sin embargo, no le damos la razón al adjudicarle semejante calificativo.  Si todos los caballeros veedores de traseros requirieran ayuda psicológica, no habría consultorios suficientes en el mundo.  Le sugerimos mirar con menor descaro.  Si su dama persiste en su actitud, quizá sea ella la necesitada de ayuda especializada.



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